Densidades

Se sembraron 80,000 – 90,000 – 110,000 y 120,000 semillas/ha
para conocer los efectos que cada una de ellas tiene sobre el desarrollo
del cultivo y el rendimiento.

Como ha sido evaluado, el rendimiento, es denso dependiente, es decir, a mayor densidad – mayor rendimiento, siempre y cuando no se excedan los niveles óptimos (Assefa, et al., 2018). Para conocer las mejores densidades de siembra y su impacto en el desarrollo de la planta se evalúo el efecto de 80,000 – 90,000 – 110,000 y 120,000 plantas/ha sobre diámetro de tallo en V2 – V3, V12 – V14 y R4. Para la primera evaluación, no se encontraron diferencias entre los tratamientos. Sin embargo, conforme avanza el crecimiento las diferencias se hacen notorias, pues en V12 – V14 la densidad con mayor diámetro de tallo es la de 80,000 plantas/ha con 9.6 cm y la menor se obtuvo en 120,000 con 6.82 cm. Mientras que en R4 los resultados son similares, pues en la densidad más baja (80,000) plantas/ha) se observaron tallos con mayor diámetro, por lo que conforme incrementa la densidad, el diámetro disminuye, efecto atribuible a la competencia entre plantas (Figura 6).

En cuanto a porcentaje de plantas dominadas (V12 – V14) los valores incrementaron a la par con la densidad, es decir, a mayor densidad – más plantas dominadas, por lo que 120,000 plantas/ ha tuvo el 10.2 % seguido de 110,000 con 6.8 %, 90,000 con 3.9 % y la menor cantidad la obtuvo 80,000 con 2.7 % (Figura 7), lo que se relaciona a la competencia entre plantas que existe en densidades altas.

La densidad también afecta la cantidad de hileras/ mazorca y granos/ hilera, donde se observa que las densidades menores obtuvieron los mejores resultados, pues en 80,000 plantas/ ha se produjeron más hileras y granos/ hilera 18 y 43 respectivamente con promedio de 774 granos/ mazorca, mientras que la cantidad de hileras y granos/ hilera disminuye a medida que la densidad aumenta, por lo que 120,000 obtuvo la menor cantidad con 14 y 25 respectivamente para tener un promedio de 350 granos/ mazorca (Figura 8).

Figura 8.- Efecto de densidades en la cantidad de hileras/ mazorca
y granos/ hilera

La densidad con mayor rendimiento/ha fue la de 110,000 (14.792 ton/ha) seguido de 120,000 (14.572 ton/ha), 90,000 (13.8 ton/ha) y 80,000 (12.865 ton/ha). Sembrar a densidades óptimas incrementa la posibilidad de maximizar rendimiento y puede evitar disminuciones en el mismo en un rango de 0.220 – 1.93 ton/ha (Figura 9), como se observó en este MIB.

Por lo tanto, la densidad de plantas influye en el desarrollo del cultivo en cuanto a diámetro de tallo, cantidad de plantas dominadas, número de hileras/ mazorca y cantidad de granos/ hilera, obteniendo los mejores resultados en densidades bajas, lo cual puede deberse a que existe menor competencia entre plantas, lo que permite se desarrollen mejor. Sin embargo, en la elección de una densidad de plantas se debe tener en cuenta el balance que permita tener el mayor rendimiento y en el caso de este MIB la densidad óptima y de mejor rendimiento fue 110,000 semillas/ha, pues a pesar de que no tiene los mejores resultados en desarrollo, la cantidad de plantas a cosechar, y por consiguiente, el mayor número de mazorcas, compensa el rendimiento.